grupo#1
integrantes
Jeronimo urrea zapata
alexander florez velasquez
valery poveda gaviria
juan jose restrepo puertas
sebastian lopez florez
el imperio inca
El Imperio incaico, Imperio inca2 o Tahuantinsuyo (españolización del topónimo en quechua: Tawantinsuyu, lit. ‘las cuatro regiones o divisiones’) fue el imperio más extenso y desarrollado en la América precolombina. Al período de su dominio se le conoce como Incanato o Incario. Surgió en la región de los Andes peruanos entre los siglos XV y XVI como consecuencia de la expansión del curacazgo del Cuzco, siendo la segunda etapa histórica y el período de mayor apogeo de la civilización incaica. Abarcó 2 500 000 km² entre el océano Pacífico al oeste y la selva amazónica en el este, desde el río Ancasmayo (Colombia) al norte hasta el río Maule (Chile).
Los orígenes del imperio se remontan a la victoria de las multietnias, lideradas por Pachacútec frente a la confederación chanca en Yawarpampa, a mediados del siglo xv, hacia 1438. Luego de la victoria, el curacazgo incaico fue reorganizado por Pachacútec, con quien el Imperio incaico inició una etapa de continua expansión, que prosiguió con su hijo el décimo inca Amaru Inca Yupanqui, luego por parte del undécimo inca Túpac Yupanqui, y finalmente del duodécimo inca Huayna Cápac, quien consolidó los territorios. En esta etapa la civilización incaica logró la máxima expansión de su cultura, tecnología y ciencia, desarrollando los conocimientos propios y los de la región andina, así como asimilando los de otros estados conquistados.
Luego de este período de apogeo el imperio entró en declive por diversos problemas, el principal la confrontación por el trono entre los hijos de Huayna Cápac: los hermanos Huáscar y Atahualpa, que derivó incluso en una guerra civil. Entre los incas la viruela acabó con el monarca Huayna Cápac, provocó la guerra civil previa a la aparición hispana y causó un desastre demográfico en el Tahuantinsuyo. Finalmente Atahualpa vencería en 1532. Sin embargo su ascenso al poder coincidió con el arribo de las tropas españolas al mando de Francisco Pizarro, que capturaron al inca y luego lo ejecutaron. Con la toma del Cuzco en 1533 culminó el Imperio incaico. Sin embargo, varios incas rebeldes, conocidos como los «Incas de Vilcabamba», se rebelaron contra los españoles hasta 1572, cuando fue capturado y decapitado el último de ellos: Túpac Amaru I.
fuente de consulta wikipedia
genero lirico inca
Lo que bien sabemos sobre los incas es que tenían un sistema de nudos o Kipus con el cual podían representar sus ideas. El sistema de kipus, con sus nudos de colores diferentes, colocados a diferentes alturas sobre un cordón, constituye un momento claramente definido en la evolución de las formas de expresión grafica por las que la mayor parte de los grupos humanos pasan. Aunque los kipus numéricos fueron los mas numerosos, algunos autores creen que, esos, hubieron kipus ideológicos, en los cuales los nudos y su colocación en el cordón se hallan en relación con un texto histórico aprendido de memoria o con un texto literario. Se cree que los kipus servían para mucho mas que una mera ayuda para la memoria y recordar números. Es posible que este sistema de nudos también servia para repetir poemas, leyendas, historias y leyes.
Quita Urpi
(La Paloma Agreste) (ejemplo de un poema urpi)
¿Qué viene a ser el amor
palomita agreste,
tan pequeño y esforzado,
desamorada;
que al sabio más entendido,
palomita agreste,
le hace andar desatinado?
desamorada.
Oración Primera al Hacedor
(ejemplo de un poema jailli sagrado.)
!Oh Wiracocha del principio del mundo,
Wiracocha del fin del mundo,
Wiracocha principal y bello!
!Oh Creador, Providente!
que diciendo:
”Sea el hombre,
sea la mujer”
a todos hiciste.
Creado y colocado
por ti (en este mundo)
pacíficamente
y sin cuidados
viviré.
¿Dónde estás?
¿estás afuera?
¿estás adentro?
¿estás en las nubes?
¿estás en la sombra?
¡Escúchame, atiéndeme!
¡Concédeme este ruego!
Hazme vivir
por tiempo indeterminado,
protégeme, susténtame!
Y a través de esta ofrenda
recíbeme,
donde quiera que estés,
¡Oh Wiracocha!
Madre Luna
(ejemplo de un poema wawaki)
Luna, reina y Madre
por la bondad de tus aguas,
por el amor de tus lluvias
estamos llorando,
estamos sufriendo.
La más triste de tus criaturas
de hambre,
de sed
te está clamando.
Padre, conductor del mundo,
¿dónde estás,
en el cielo,
en la tierra
o en algún otro mundo cercano?
Obséquiale con tus lluvias
a este siervo,
a este hombre
que te implora.
dicho por:alexander f.v
genero narrativo
Antes de la conquista española existía una rica y variada literatura oral en el área del Imperio inca. Algunas muestras de poesía religiosa, narraciones y leyendas quechuas han llegado a nosotros gracias a que fueron transcritas por cronistas como Cristóbal de Molina, el Cuzqueño, autor de Fábulas y ritos de los incas (1575); Santa Cruz Pachacuti, indígena evangelizado defensor de la Corona española, que escribió la Relación de antigüedades de este reino del Perú (1613), donde describe la religión y filosofía quechuas y recoge en lengua quechua algunos poemas de la tradición oral; el Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616); y Felipe Guamán Poma de Ayala cuya obra Nueva crónica y buen gobierno (1615) permite reconstruir buena parte de la historia y genealogía de los incas, así como numerosos aspectos de la sociedad peruana posterior a la conquista.
MITO DE KUNIRAYA WIRAQOCHA Y KAWILLAKA
Primitivamente es Kuniraya Wiraqocha caminaba muy pobremente vestido. Su manto y su túnica se veían llenos de roturas y remiendos. Los hombres, aquellos que no le conocían, se figuraban que era un infeliz piojoso y le menospreciaban. Pero él era el conductor de todos estos pueblos. Con su sola palabra hacía que fuesen abundantes las cosechas, hacía aparecer bien murados los andenes y con sólo arrojar una flor de caña llamada pupuna dejaba abiertos y establecidos los acueductos. Luego anduvo realizando muy útiles trabajos, empequeñeciendo con su sabiduría a los dioses de los otros pueblos.
En aquellos mismos tiempos vivía una diosa llamada Kawilaka. Se mantenía siempre virgen y porque era muy hermosa no había dios, fuera mayor, fuera menor, que deseoso de yacer con ella, no la enamorase. Pero ella nunca admitió a ninguno. De esa manera, sin permitir que nadie la tentase, pasaba los días tejiendo al pie de un lúcumo. Pero Kuniraya, valiéndose de su sabiduría, se convirtió en un pájaro y fue a posarse entre el ramaje del árbol. Allí, tomó una lúcuma madura introduciendo en ella su simiente la dejó caer muy cerca de la mujer. Ésta se comió muy contenta la fruta. De esa sola manera, sin que varón alguno se le hubiese aproximado, la diosa apareció encinta. Como sucede con todas las mujeres en tal estado, a los nueve meses Kawillaka tuvo que dar a luz, a pesar de su doncellez. Por espacio de un año alimentó al niño con el pecho, preguntándose continuamente para quién pudo haberlo concebido.
Transcurrido el año y cuando el niño comenzó a caminar a gatas, Kawillaka convocó un día a todos los dioses, mayores y menores, pensando que este modo sería dado a conocer el padre de su hijo. Al oír el llamado, todos ellos acudieron ataviados con sus mejores vestiduras, cada uno ansioso de ser el preferido de la diosa.
Esta reunión se realizó en Anchiqhöcha, que era el lugar donde la diosa residía. No bien tomaron asiento todos los dioses, mayores y menores, la mujer les dirigió estas palabras:
- Ved, señores y nobles varones, reconoced a este niño. ¿Cuál de vosotros pudo haberme fecundado? ¿Tú? ¿Tú?- fue así preguntándoles uno por uno, a solas.
- Y ninguno de ellos pudo decir: “Ese es mi hijo”. Por su parte, aquél que hemos llamado Kuniraya Wiraqöcha había tomado asiento a un extremo y al verlo en esa traza tan lastimosa Kawillaka no se dignó preguntarle, pensando con menosprecio: “¿Ese menesteroso fuera el padre de mi hijo?”.
En vista de que ninguno de esos apuestos varones pudo decir: “Ese es mi hijo”, la diosa le dijo al niño:
- Anda, hijo mío, y reconoce tú mismo a tu padre.
Y dirigiéndose a los dioses, dijo:
- Si alguno de vosotros es su padre, a él se encaramará el niño.
Entonces el pequeñuelo fue caminando a gatas y empezando de un extremo recorrió la fila de dioses sin detenerse ante ninguno, hasta que llegando al otro extremo, allí donde se sentaba su padre, se puso a trepar a los muslos de él, presuroso y regocijado.
Al ver aquello, la madre montó en cólera y gritó:
- ¡Qué horror! ¿Yo hubiese dado a luz un hijo de semejante desdichado?
Luego tomó en brazos al niño y huyó hacia el mar. En medio del asombro de los demás dioses, Kuniraya Wiraqöcha apareció vestido con un traje de oro y exclamó:
- ¡Presto me amará ella!
Y lanzó en seguimiento de la diosa diciéndole:
- Hermana Kawillaka, vuelve a mí los ojos! ¡Mírame cuán decente ya estoy!
Y haciendo resplandecer su traje de oro se detuvo. Empero Kawillaka no volvió los ojos hacia el dios y siguió huyendo.
- Voy a desaparecer dentro del mar, ya que hube dado a luz un hijo de tan horroroso y despreciable varón, decía enderezando hacia el mar.
La madre se arrojó con su hijo al agua y al punto ambos se convirtieron en rocas.
Ahora mismo, en el profundo mar de Pachacámac, se empinan dos rocas imponentes que parecen seres humanos sentados.
gastronomia inca
El Imperio Inca abarcaba una gran extensión del oeste de Sudamérica, cuyos límites aproximados eran la región pastusa de Colombia al norte, el río Maule al sur, la selva amazónica, el Chaco y la Pampa al este y el océano Pacífico al oeste. Semejante extensión abarca una gran variedad de zonas climáticas, desde el clima gélido de los más altos páramos andinos hasta el clima desértico de buena parte del litoral pacífico, pasando por el clima tropical húmedo del piedemonte oriental (la yunga), el clima tropical seco del litoral pacífico más septentrional (Tumbes), y el clima templado de las medianías andinas. En Perú en particular,debido a esto mismo, las cadenas montañosas proporcionan tipos muy variados de zonas de cultivo a diferentes altitudes.1 Los alimentos básicos de los Incas incluían varias plantas con tubérculos comestibles y raíces como la papa y el camote, en cientos de variedades. Un poco más de 4,000 tipos son conocidos en Perú.
Los pueblos del Altiplano tenían dos grandes animales domesticados: llamas y alpacas. Se guardaron para su lana y se usaron como animales de carga que a menudo se usaban en caravanas grandes. La llama en particular era muy apreciada, y una llama blanca adornada con tela roja y aretes de oro solía ir ante el gobernante inca como un símbolo real. Se creía que los animales representaban a varios dioses según el color que tuvieran y fueron sacrificados en gran número y la sangre se usó como una unción ritual. El control sobre los animales sagrados fue muy riguroso. Los pastores tenían que preservar hasta la última parte de cualquier animal que muriera y presentar un animal completo al Inca o arriesgarse a un castigo severo. Entre los productos alimenticios elaborados a partir de los camélidos peruanos se encontraba el charqui, tiras de carne liofilizada, origen del charki moderno. La carne de la gente común era el cuy (quechua central: haka, quechua sureño: quwi). Fueron domesticados en el 2000 aC y fueron fáciles de mantener y multiplicar rápidamente. Los cuyes a menudo se cocinaban al rellenarlos con piedras calientes. Las entrañas a menudo se usan como ingrediente en sopas junto con papas, o en salsa. También podrían ser utilizados para la adivinación, lo que más tarde los llevó a la desaprobación de la Iglesia Católica. dicho por: jeronimo urrea zapata
genero dramatico
Los incas fueron grandes conquistadores que tomaron varias regiones de la cordillera de los Andes; zona a la que llamaron el Tahuantinsuyo y que estaba conformado por los países: Perú, Ecuador, Bolivia y Chile.
Este era un pueblo civilizado que tenía sus propias políticas, economía, creencias y rituales; y antes de que llegaran los españoles tenían su propia religión incaica.
Eran un pueblo muy creyente a sus dioses y a ellos le dedicaban cada uno de sus trabajos diarios por medio de rituales, donde se ofrecían para rendir culto a sus dioses.
principales incas
- Wiracocha, Huiracocha o Viracocha, también llamado el dios de los báculos o de las varas, era considerado el "Dios que ordenó el mundo", la Divinidad del cielo. Es al único que no se le realizaba tributo porque al ser nominado el creador se entendía que él ya lo tenía todo.
- Inti es el nombre del sol, era el Dios al que más veneraban los Incas, y al que se lo sigue celebrando por parte de grupos indígenas en Perú, ya que es una cultura muy enraizada en esta zona. El ritual que se realiza es más bien una celebración, a la que llaman la fiesta del sol que se festeja cada Solsticio. Asimismo, en la época de los Incas entregaban como ofrendas oro, plata, ganado y a las vírgenes del sol, también llamadas Acllas, como representantes e hijas del Dios.
dicho por: Valery Poveda
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